Sesión del organismo se desarrolló en el contexto del asesinato del defensor de derechos humanos en Chiapas, Reynaldo Pérez Pérez
Texto Jesús Saavedra
Chilpancingo, 29 de octubre de 2026.- Organizaciones civiles, autoridades de la ONU y de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) coincidieron que México es uno de los países en donde es más peligroso tener como actividad la defensa de los derechos humanos y destacaron los niveles de impunidad que hay en agresiones y asesinatos que se han cometido contra quienes realizan esta actividad.
Este jueves se realizó una sesión pública en materia de defensores de derechos humanos de la CIDH en Panamá, que fue a petición de más de 120 organizaciones civiles defensoras de derechos humanos en México; la sesión se desarrolló en el contexto del asesinato del defensor de derechos humanos en Chiapas, Reynaldo Pérez Pérez cometido el miércoles por la tarde.
El abogado del Centro de Derechos Humanos de la Montaña de Guerrero “Tlachinollan”, Saulo Loya Valenzuela denunció que México “continúa siendo uno de los países más peligrosos a nivel mundial para defender derechos humanos, con un preocupante número de asesinatos, desapariciones y agresiones en contra de personas defensoras; incluso el día de ayer fue asesinado Reynaldo Pérez en el estado de Chiapas”.
Consideró que han sido “insuficientes las acciones realizadas por el Estado mexicano para protegerles, investigar los delitos y sancionar a las personas responsables, esta delegación se conforma de personas defensoras que trabajan a lo largo y ancho del país, y si bien somos una pequeña muestra de quienes defienden derechos en México, confiamos en que nuestras intervenciones podrán representar los riesgos que atraviesan nuestros colegas”.
Andrea Bolaños Vargas, relatora especial de ONU sobre situación de personas defensoras de derechos humanos lamentó el asesinato de Reynaldo Pérez y sostuvo que “los Estados tienen una obligación reforzada de protección, prevenir actos de violencia en su contra, investigar eficazmente los ataques, sancionar a los responsables y garantizar un entorno libre y seguro para el ejercicio de la defensa de los derechos humanos de todas las personas sin discriminación”.
Informó que el año pasado ha enviado 8 comunicados al gobierno de México para manifestar que hay “tendencias preocupantes contra personas defensoras, criminalización, detenciones arbitrarias y violaciones de las garantías judiciales de las personas indígenas, asesinatos y persistente impunidad de sus autores intelectuales, desapariciones y violencia contra mujeres buscadoras, amenazas, intimidaciones y ataques contra organizaciones que defienden los derechos de las personas migrantes”.
La relatora de la CIDH para México en la materia, Andrea Pochak señaló que México “continúa siendo uno de los países más peligrosos para defender derechos humanos, la violencia y el hostigamiento y las amenazas que padecen las personas defensoras y defensores de derechos humanos tiene carácter estructural, es indudable el ingreso, el impacto del flagelo del crimen organizado” y condenó el asesinato del defensor en Chiapas.
El presidente de esta audiencia pública de la CIDH, Edgar Ralón Valenzuela insistió que México “continúa siendo uno de los países más peligrosos del mundo para defender derechos humanos, de acuerdo al alto comisionado de la ONU en materia de derechos humanos del 2016 al 2025 fueron asesinadas 181 personas defensoras, 89 periodistas y otras 68 fueron desaparecidas, donde persiste la impunidad en más del 92 por ciento de los casos”.
El representante de México ante la Organización de Estados Americanos (OEA), Alejandro Encinas Rodríguez aseveró que la protección a los defensores de derechos humanos en el país “se atiende de manera transversal y coordinada en el ámbito local y federal”.
