Texto: Jesús Saavedra
Chilpancingo, Gro. 12 julio 2026.- El ex presidente de la Comisión para la Verdad y el Acceso a la Justicia en el caso Ayotzinapa (Covaj), Alejandro Encinas Rodríguez exhibió este domingo documentos oficiales de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) que acreditan que Julio César López Patolzin era un soldado de Infantería del Ejército infiltrado en la normal rural de Ayotzinapa para realizar labores de inteligencia.
López Patolzin forma parte de los 43 normalistas desaparecidos en Iguala en septiembre del 2014 y es una respuesta pública del ex presidente de la Covaj a la recomendación de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) en donde se exonera del Ejército de cualquier responsabilidad en este caso.
La recomendación de la CNDH ha sido severamente criticada y en redes sociales ha provocado la exigencia de la renuncia de su presidenta, María del Rosario Piedra Ibarra por la “actitud parcial” que ha asumido en ese organismo y en defensa del gobierno federal en turno de la cuarta transformación.
Luego de la recomendación, Encinas Rodríguez respondió el viernes parcialmente en redes sociales y manifestó “la verdad tiene fuerza propia: contra ella, la mentira solo puede ganar tiempo”, pues el documento de la CNDH desacredita la labor de investigación que encabezó cuando era presidente de la Covaj y apuntaba a implicaciones directas de las fuerzas armadas en el caso.
Encinas Rodríguez renunció a la Covaj cuando un juez liberó órdenes de aprehensión contra solados y mandos del Ejército, por su responsabilidad en el caso y en el sexenio que encabezó, Andrés Manuel López Obrador se presionó para que esa línea de investigación no siguiera escalando e incluso varias de esas órdenes de aprehensión están en la congeladora; a la fecha hay una demanda de los padres de los muchachos que el Ejército libere más de 800 folios de información de sus Centros que tiene en Guerrero de este caso.
Alejandro Encinas se desempeña ahora como embajador de México ante la Organización de Estados Americanos (OEA) y este domingo dio una respuesta concreta a esa recomendación de la CNDH al exhibir documentos oficiales de la infiltración del Ejército en la normal de Ayotzinapa al tener inscrito a un soldado como estudiante, hecho que ya se había comentado, pero hasta este domingo se ratificó con documentos oficiales.
Encinas posteó este domingo en sus redes sociales “Ayuda para la memoria: el soldado López Patolzin estaba adscrito como Órgano de Búsqueda de Información (OBI) ‘con fachada de alumno’ en la escuela normal Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa como acreditan documentos oficiales”.
Remató que en esos documentos oficiales de la Sedena se establecen los “mecanismos de comunicación del soldado Patolzin con sus mandos superiores”, en donde reportaba las actividades de vigilancia e inteligencia que realizaba al interior de la normal de Ayotzinapa.
Se trata de un “contrato de reclutamiento” de la Sedena a través del coronel de infantería Salvador Gutiérrez Vázquez como comandante del 50 Batallón de Infantería y Julio César López Patolzin quien dio de alta en el Ejército como “soldado de infantería”.
Otro oficio que reveló el ex presidente de la Covaj es un documento generado en el Ejército donde se indica una ficha cronológica de las actividades que realizó López Patolzin.
El 21 de octubre del 2013 se informa que López Patolzin realizó su “examen de evaluación pata la selección y seguimiento del personal que labora en áreas sensibles” con fecha 27 de diciembre del 2013.
Se indica que el 30 de diciembre de ese año “cubrió el perfil”, el 4 de enero “inició sus actividades en el pelotón de información de la unidad y el 21 de enero “se desplegó al municipio de Tixtla de Guerrero, para realizar actividades como órgano de búsqueda”.
Se detalla que el soldado de infantería inició sus trámites para estudiar en Ayotzinapa con labores de inteligencia militar el 6 de junio, un mes después presentó su examen de ingreso a la normal y el 20 del mismo mes era alumno de nuevo ingreso.
En Ejército reporta que el día de la desaparición de los 43 normalistas López Patolzin estaba a las 11:30 de la mañana (se había reportado con su mando inmediato) “se encontraba realizando funciones como órgano de búsqueda de información al interior de la normal ‘Raúl Isidro Burgos’ de Ayotzinapa” y se desprende que fue la última comunicación que tuvo.
Describen que el OBI que opera en Mártir de Cuilapan reportó a las 6:30 de la tarde del 26 de septiembre del 2014 la salida de autobuses desde Tixtla a Iguala; que el 27 de septiembre por la madrugada el Ejército tuvo conocimiento que los normalistas “habían tenido un altercado” con la policía municipal de Iguala.
Ese mismo día se reporta el “secuestro” de autobuses, camiones de productos y que por las referencias de lo sucedido en Iguala “se procedió a entablar comunicación con el soldado López Patolzin, con resultados negativos y por cuestiones de seguridad no se le continuó marcando, esperando que el soldado López Patolzin lo hiciera”, pero como no se comunicó, continuaron tratando de comunicarse “esporádicamente” pero que mandaba a buzón de voz la llamada.
El documento oficial de la Sedena se informan los mecanismos de comunicación de su mando inmediato con el soldado-normalista “remitía la información obtenida por medio de mensajes y llamadas telefónicas esporádicamente, cada vez que se lo permitía la situación” y que se reunía “con el comandante del pelotón de información de la unidad cada 5 días en diferentes puntos de la ciudad (de Tixtla)”.
El documento señala que en esos meses posteriores a la desaparición de los 43 normalistas, el Ejército mantuvo contacto con la familia de Julio César López Patolzin y que los salarios de soldado de infantería se los pagaban a su familia.
Los documentos que exhibió el ex presidente de la Covaj se exhibieron en un momento crítico, en donde se advierte la intención del gobierno federal de cerrar este caso y presentar un informe final del caso.
