En manifiesto suscrito además por 40 medios, informan de inicio de campaña con alerta por 17 crímenes
Texto Jesús Saavedra
Chilpancingo, 26 de agosto de 2026.- Reporteros Sin Fronteras y 40 medios de comunicación de México emitieron una alerta por los periodistas asesinados en nuestro país y emplazaron a la presidenta, Claudia Sheinbaum Pardo a poner en marcha una respuesta nacional de emergencia frente a la violencia contra periodistas.
Este miércoles RSF y medios de todo el país interpelaron a la justicia y al gobierno de Claudia Sheinbaum, “presidenta del país desde octubre de 2024, con una pregunta que exige una respuesta: ¿cuántos más de nosotros tendremos que morir para que el Estado actúe? Como telón de fondo del mensaje aparecen los nombres de los periodistas asesinados bajo la mirada de las autoridades del país, a un ritmo de uno por mes durante los primeros siete meses de 2026. En total, 17 periodistas han sido asesinados desde el inicio de la presidencia de Sheinbaum”, advirtieron en una campaña que se inició en esta alerta emitida.
La alerta está acompañada de los nombres de periodistas asesinados en México, entre ellos se enumeran a varios de Guerrero como Francisco Pacheco Beltrán, Cecilio Pineda Birto, Pamela Montenegro, Gabriel Soriano, Pablo Morrugares, Fredid Román, Gerardo Torres, Nelsón Matus Peña, entre otros.
El director de RSF en América Latina, Artur Romeu consideró que México “no puede acostumbrarse a contar a sus periodistas asesinados. Cada nombre en esta lista representa una deuda del Estado con las víctimas, sus familias y la sociedad en su conjunto. Cada asesinato también genera miedo, alimenta el silencio, amenaza el periodismo y vulnera el derecho de millones de personas a estar informadas”.
Resaltó que sean 40 medios de distintas regiones quienes se unieron “hoy para publicar estos nombres (de periodistas asesinados en México) envía un mensaje inequívoco a la presidenta Claudia Sheinbaum y a las más altas autoridades del país: esta situación es insostenible desde hace demasiado tiempo”. Y que se urge “una respuesta política a la altura de la gravedad de esta violencia. No queremos tener que seguir agregando nuevos nombres a esta lista. Sin embargo, esta falla no es inevitable: también refleja que este problema no ha sido una prioridad política, y no lo ha sido durante demasiado tiempo. Debe convertirse en una de las prioridades de la justicia y de las políticas de protección de los derechos humanos”.
En esta campaña señalan que detrás de cada periodista asesinado o agredido “nombre hay una persona, una historia de vida, una familia y una voz silenciada. Y las consecuencias de esta violencia van mucho más allá de las víctimas directas. Cada periodista asesinado, amenazado o forzado a guardar silencio deja un vacío informativo. La violencia instala el miedo, alimenta la autocensura, debilita al periodismo local y priva a comunidades enteras de información de interés público”.
Y que por eso hacen una “interpelación al Estado mexicano, no es solamente una pregunta y un recuento de las víctimas. También es una advertencia contra la normalización de una violencia que se ha vuelto estructural y evidencia la persistente incapacidad de los sucesivos gobiernos para contenerla. Estos crímenes, atribuidos principalmente a grupos del crimen organizado, continúan impunes hasta el día de hoy”.
Recordaron que al inicio de su gobierno, la presidenta Claudia Sheinbaum asumió compromisos destinados a fortalecer la protección de los periodistas y garantizar las condiciones necesarias para el ejercicio libre y seguro del periodismo, “ante la continuidad de los asesinatos, estos compromisos deben traducirse ahora, con carácter urgente, en acciones concretas”. Y que por eso se le llama al gobierno de Sheinbaum Pardo “poner en marcha una respuesta nacional de emergencia frente a la violencia contra periodistas, movilizando de manera coordinada a los distintos niveles del Estado: autoridades federales y estatales, fiscalías y el Poder Judicial”.
Que se garanticen “medidas rápidas y eficaces frente a las situaciones de riesgo, fortalecer las investigaciones sobre los crímenes cometidos contra periodistas y combatir la impunidad, identificando y sancionando tanto a los autores materiales como a quienes ordenaron los asesinatos”.
Finalmente, que en esta respuesta nacional de emergencia se establezcan “mecanismos de seguimiento y rendición de cuentas que permitan identificar las deficiencias en materia de prevención, protección e investigación, corregirlas y evitar que vuelvan a repetirse”, agregaron.
