Texto y fotografías: Bernardo Torres Morales
Chilpancingo, Gro. 15 octubre 2026.- Comunidades del Ejido Guajes de Ayala, en la Sierra de Coyuca de Catalán, cumplieron este 15 de octubre un año en resistencia y defensa de su territorio del grupo delictivo La Familia Michoacana.
«Hoy se cumple un año de resistencia comunitaria en el Ejido Guajes de Ayala, una fecha que nos obliga a levantar la voz para manifestar que no somos aptos ni nos corresponde repeler ataques armados de grupos delictivos, ni realizar tareas de seguridad pública que competen constitucionalmente de manera exclusiva al Estado mexicano».

Dirigidos por Javier Hernández Peñaloza, un grupo de jóvenes asumieron la seguridad en sus localidades, después de varios ataques armados y ataques con artefactos explosivos lanzados con drones.
Entre las localidades que se unieron a esta resistencia civil y por la paz en la región, se encuentran El Pescado, Hacienda de Dolores, Los Órganos, El Saibal, quienes desde hace un año defiende sus comunidades con arma en mano.

Hernández Peñaloza, indicó que lo largo de este año, han colaborado con las instancias encargadas de mantener el orden, aportando de forma responsable y voluntaria información sobre las los puntos donde se ubican las bases de los grupos delictivos.
«Lamentablemente, vemos con profunda preocupación que, en reiteradas ocasiones, las autoridades competentes no actúan ante esta información, dejándonos en una situación de total vulnerabilidad frente al crimen organizado», expuso.

Continúan desde la sierra llamando a las autoridades de los tres niveles de gobierno, para atender y profundizar las tareas de seguridad para garantizar el bienestar de sus familias.
Extendieron el llamado de manera específica al Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, para fijar como objetivos prioritarios a los jefes de la Familia Michoacana. Destacó que hasta hoy, estos líderes criminales continúan viviendo y operando libremente, evadiendo los operativos realizados por las fuerzas del orden, los cuales han quedado reducidos a una mera simulación.
Advirtieron que de no tomar acciones contundentes contra los jefes de la delincuencia los ataques a las localidades van a continuar, al igual que las desapariciones forzadas.
«Un ejemplo doloroso de esto es el caso de los siete campesinos del ejido El Balcón, quienes fueron privados de su libertad el pasado 24 de septiembre y hasta la fecha no han sido localizados».
Asimismo, denunció que en el Ejido Guajes de Ayala también existen familias desaparecidas, sumando al menos siete personas víctimas de este delito, entre las cuales se encuentran tres mujeres y un niño de tan solo tres años de edad. Los familiares de estas víctimas civiles habían preferido no alzar la voz previamente por el temor de que les priven de la vida.
A un año en esta situación, consideró inaceptable la inacción institucional, puesto que ninguna organización criminal debería estar por encima de las instituciones, que no han mostrado voluntad de actuar, sino, solo simular.
