Representantes de comunidades realizaron un acto público en la Plaza de la Paz, luego que el martes pasado fueran asesinados dos funcionarios de ese municipio regido por usos y costumbres
Texto Jesús Saavedra
Chilpancingo, 8 de marzo de 2026.- Autoridades comunitarias, ejidales y comunales de 85 comunidades de Ayutla de Los Libres hicieron un llamado a la presidenta, Claudia Sheinbaum Pardo para que el gabinete federal de Seguridad intervenga porque son rehenes del grupo criminal Los Ardillos.
Este domingo los representantes de esas comunidades realizaron un acto público en la Plaza de la Paz en el centro de Ayutla, donde estuvo presente como invitada la presidenta del Concejo de ese municipio, Elizabeth Calixto Leyva, luego que el martes pasado fueran asesinados dos funcionarios de ese gobierno que se rige por usos y costumbres. En el acto se dio lectura a un documento en donde denuncian que han “sido obligados por la complicidad e inacción de los gobiernos a defender nuestro pueblo por nuestros propios medios ante la ola de violencia que vivimos. Tomamos una decisión consciente de organizarnos; no íbamos a ser víctimas silenciosas ni a estar arrodillados para que nos exterminen”.
Afirmaron que las autoridades buscan “desarticular nuestra organización porque mostramos en la práctica nuestra dignidad, que nosotros, con los escasos recursos que tenemos como pueblos indígenas y campesinos, podemos desarrollar nuestra propia seguridad mejor que ellos lo hacen, aún con sus Ejércitos, Guardia Nacional, Marina y policías”.
Denunciaron que “Los Ardillos decapitan y descuartizan a niños y niñas, hombres y mujeres de nuestras comunidades, pero incluso han asesinado a funcionarios públicos en Chilpancingo, Ayutla y Atlixtac, mientras el gobierno no hace nada. Peor aún, funcionarios estatales y federales se sientan públicamente a negociar con conocidos integrantes de este grupo criminal, como con Celso Ortega jefe del grupo criminal y últimamente con Daniel Rosas Martínez, operador de Los Ardillos que sentó al gobierno y lo obligó a salir de los territorios que Los Ardillos controlan”.
Señalaron a ese grupo criminal como “los responsables del asesinato y la desaparición de nuestro pueblo, además roban los recursos de los proyectos y programas de gobierno de los municipios que mantiene sometidos. Incluso muchos presidentes municipales se encuentran abiertamente vinculados a ellos, como en Chilpancingo, Quechultenango, Atlixtac, Tixtla y Chilapa de Álvarez, entre otros”.
Indicaron que no tienen ningún pacto con el grupo criminal “no somos, ni estamos con Los Rusos, ni con ningún otro grupo delincuencial. Somos pueblos y autoridades comunitarias, ejidales y comunales que queremos vivir en paz en nuestros territorios. La relación entre el CIPOG-EZ, CRAC-PC-PF y UPOEG se trata de una coordinación específica para defender a nuestros pueblos ante el avance de la delincuencia organizada”.
Denunciaron que el “Estado pretende asesinar a Jesús Plácido Galindo, igual como asesinó a Bruno Plácido Valerio, Marcos Suástegui y tantos otros defensores de nuestros pueblos y territorios. El Estado nunca ha querido que los pueblos se organicen, que se defiendan, que alcen la voz, no que se vuelvan una luz de esperanza entre la obscuridad”.
Le dijeron a la presidenta, Claudia Sheinbaum “su gobierno saben quiénes son los criminales, dónde están y qué hacen. Existen bases de la Guardia Nacional, del Ejército y de la Marina en municipios donde Los Ardillos y otros grupos delincuenciales controlan totalmente el territorio”.
Por ello hicieron un llamado a los “pueblos de Guerrero, lo llamamos a organizarse y sumarse a la lucha en contra de los grupos narco-paramilitares que tanto dolor causan en los territorios y en las vidas de nuestros hijos, hijas y familias enteras, nosotros como pueblos dignos, seguiremos organizándonos, por la vida, por la tierra y el territorio”, agregaron. (Fotografía ilustrativa)
