Ha crecido la idea de que haya un cambio de sistema de gobierno porque en la actualidad, la forma de democracia como se està gobernando se ha visto corrompida
Texto Carlos Marx Barbosa Guzmán
El artículo 39 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos establece que la soberanía nacional reside en el pueblo, que todo poder público emana de él y se instituye para su beneficio, y que el pueblo tiene el derecho inalienable de alterar o modificar la forma de su gobierno. En esencia, consagra la soberanía popular y el derecho del pueblo a cambiar su sistema de gobierno.
¿Què mensaje encierra el artículo 39 Constitucional? Según lo que se establece en el numeral 39 de la Constitución Mexicana, se trata de un derecho que permite al pueblo, a través de la revolución o de los medios que considere necesarios, modificar la estructura del gobierno si este no cumple con su objetivo de beneficio y protección para los ciudadanos. De su texto se señala que la soberanía nacional reside en el pueblo, siendo la fuente de toda la autoridad y del poder público, haciendo énfasis de que este derecho es «inalienable», lo que significa que el pueblo no puede renunciar a él. El pueblo tiene la facultad de cambiar o abolir el gobierno cuando lo considere necesario para su bienestar y aunque se prefieren los métodos constitucionales, la frase también justifica el «derecho a la revolución» si los procesos institucionales son inadecuados o se encuentran obstruidos, permitiendo el cambio a través de la fuerza del levantamiento popular, pues no debe perderse de vista que el gobierno existe para el beneficio y la protección de todos los ciudadanos, màs no para el interés de un individuo o clase; por lo tanto, si el gobierno deja de cumplir con este propósito, el pueblo tiene el derecho de alterarlo.
Derivado de lo anterior y ante los escandalosos actos de corrupción y autoritarismo que han ejercido cientos de funcionarios, que además, han intentado legislar para limitar la libertad de expresión y de información, haciendo uso inclusive de tribunales electorales, para callar la voz crítica de la ciudadanía, se ha difundido un movimiento social bajo el nombre de omnicracia.
La omnicracia significa «el poder del todo», lo que se refiere a un gobierno donde el poder reside en todos o en una totalidad. Es un término que se asocia con un gobierno que busca el bienestar colectivo o un poder total que se ejerce sobre todos, que aunque no es un término común, puede usarse para describir un ideal de gobierno en el que el poder del pueblo es absoluto, lo cual se asemeja a la democracia en su sentido más puro, pero a diferencia de la oligarquía (gobierno de unos pocos) la omnicracia se centra en la idea de un poder totalitario o un gobierno ejercido por la totalidad de la comunidad.
La Omnicracia es una novedosa propuesta para organizar la participación política en una sociedad democrática. Involucra a todos sin excepciones ni exclusiones de ningún tipo: ciudadanos, menores de edad (a través de sus padres o tutores) y extranjeros residentes en el país. El vocablo omnicracia viene del latín omni todo y del griego kratos fuerza, que en español es también poder; por lo tanto, su significado sería: el poder de todos.
El surgimiento en los últimos años de multitud de movimientos contestatarios debido al agotamiento de las democracias representativas, abrió la posibilidad de configurar nuevas maneras de establecer las instituciones para defender los derechos fundamentales de la sociedad. Durante las últimas tres décadas, los llamados “valores” de la democracia se han ido reduciendo; cada día hay menos igualdad, seguridad, justicia, libertad y solidaridad; la equidad es una mera emisión de voz.
Por ello es que, cuando se observan las nuevas formas de lucha social, no queda duda sobre la posibilidad de un Gobierno de todos; prueba de esto es la resistencia, oposición e insumisión de ecologistas, feministas, maestros, obreros, campesinos, globalifóbicos, indignados, religiosos, etc. Ante tal situación, ha crecido la idea de que haya un cambio de sistema de gobierno porque en la actualidad, la forma de democracia como se està gobernando se ha visto corrompida y la población está apostando porque se vea en la praxis principios como la omnicracia, en el que haya selección por capacidades, en donde se elimine del sistema tradicional de partidos políticos que tanto afecta a los contribuyentes con las millonarios prerrogativas que reciben, y en donde la selección de administradores sea basada en capacidades comprobadas, que haya una evaluación objetiva de logros profesionales y se reaviva el sistema meritocrático de selección.
Del mismo modo, se busca que el sistema de compensación esté basado en resultados, donde los salarios estén vinculados al cumplimiento de metas y no la obediencia o politiquerías como es el caso de la mayoría de los legisladores, en el que haya una evaluación continua del desempeño del servidor público sin sufrir represalias, que existan incentivos por superación de objetivos y se instaure un sistema de métricas transparente.
Del mismo modo, se considera tomar muy en cuenta la participación ciudadana activa, para que apoyen en la vigilancia de los recursos públicos, que se les permita contar con un sistema de calificación de funcionarios sin que sean objeto de alguna represión, además de que se les considere en la participación para la toma de decisiones. La diferencia de la omnicracia con la democracia tradicional, es que se propone la eliminación de elecciones periódicas, que no sean los mismos personajes ni sus familiares, que haya una evaluación continua de desempeño del funcionario, que exista y se respete la participación ciudadana directa y se implemente un sistema meritocrático.
En el caso del sistema omnicrocrático, propone una estructura administrativa basada en administradores de recursos a nivel municipal, coordinación estatal de recursos, administración nacional y un sistema de evaluación continua, en donde se espera que se observen beneficios en la eficiencia administrativa como son: reducción de la burocracia, optimización de recursos públicos, mayor transparencia en la gestión, resultados medibles y verificables, incremento en la participación ciudadana, mejora en servicios públicos y de seguridad y aumento en el desarrollo sostenible.
En conclusión: ante lo previsto en el ordinal 39 de nuestra carta magna, se cree que la omnicracia representa una alternativa viable para la transformación del sistema político actual, por enfocarse en la eficiencia, transparencia y participación ciudadana activa, pero para su implementación se requiere un cambio fundamental en la manera en que concebimos la administración pública y el ejercicio del poder ciudadano. (Fotografía ilustrativa)
* Premio Estatal al Mérito Jurídico 2018.
