La directora Rosa Elena Jaimes y el profesor Gabriel Vázquez notificaron a Alma Delia García que su hijo estaba fuera porque lo cambió de salón; la maestra con la que fue cambiado es de otro grupo

Texto Redacción

Chilapa, 30 de agosto de 2025.- Tras ser reconvenidos por autoridades educativas de la región, la directora y un maestro del Jardín de Niños «Vicente Guerrero» de Chilapa aceptaron respetar el lugar de un alumno en la escolta de tercer grado.
Al presentarse a un ensayo, la directora Rosa Elena Jaimes y el profesor Gabriel Vázquez notificaron a Alma Delia García que su hijo estaba fuera de la escolta porque lo cambió de salón de clases.
El profesor es del grupo político de la directora, no así la maestra con la que fue cambiado el menor de edad, explicó García, quien presentó una queja por escrito a las autoridades educativas regionales.
En el documento recordó que la escolta de segundos grados fue seleccionada mediante un examen y que los que la integraron compraron un uniforme especial. El gasto fue de 570 pesos.
La mañana de este viernes se reunieron en el plantel el delegado regional de Servicios Educativos Montaña Baja, Benito Mendoza Miranda; el representante jurídico, José Patricio Bello Castro; la Jefa del Sector 14 de Preescolar, Ana Alicia Salazar Carballido, así como la directora Rosa Elena Jaimes y el profesor Gabriel Vázquez.
Tras la exposición de motivos de los padres, el profesor admitió que días después de que el alumno cambió de grupo le comunicó por teléfono a la madre que su hijo perdería su lugar en la escolta por un “acuerdo escolar”. La directora manifestó que cuando ella llegó a la institución ya existía “el acuerdo” de que alumno que cambiara de grupo perdería el derecho participar en la escolta. No precisaron la fecha del “acuerdo” ni presentaron algún documento.
Ana Alicia Salazar consideró que se trataba de una “discrepancia”, que se tenía que respetar el lugar que se había ganado el menor y que no tendría que irse a otra escuela. “El niño tiene su lugar, es de aquí, se integra a la escolta, ya tiene el traje”, agregó. Propuso también que las escoltas de los seis grupos fueran rotativas.
Por su parte el delegado de Servicios Educativos calificó el hecho como un “malentendido”, se sumó a la propuesta de respetar el lugar del niño debido a que ya había ensayado y tenía la vestimenta. Pidió a la directora atender con respeto y buen trato a las madres y padres de familia. Expresó que ante una diferencia, el personal y padres de familia deben dialogar y cuidar la imagen de la institución.
Se convino que el alumno se integre a los ensayos de la escolta, que curse el tercer grado en la escuela y que no habrá represalias.

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