Personas presuntamente procedentes del poblado de San Vicente lo atacaron a balazos, de acuerdo con un comunicado
Texto Bernardo Torres Morales
Chilpancingo, 29 de julio de 2026.- Reportaron el asesinato del excomisario de la comunidad de Agua Hernández, Julio Carbajal Pastor, en medio de la convulsión que se ha vivido en las últimas horas en la zona serrana del municipio de Chilpancingo. En un comunicado los denominados «Pueblos Unidos del Valle y de la Sierra» reclamaron al Gobierno Estatal y a las corporaciones policiacas haber hecho caso omiso a sus llamados de auxilio.
De acuerdo con la información proporcionada, el excomisario se encontraba en la comunidad realizando sus labores cotidianas, cuando
personas presuntamente procedentes del poblado de San Vicente lo atacaron a balazos.
Familiares y pobladores llamaron en reiteradas ocasiones al número de emergencias 911, así como a mandos de la Guardia Nacional, sin embargo no obtuvieron respuesta positiva.En una de las llamadas, la respuesta de la Guardia Nacional fue que no podían subir hasta el poblado para verificar los hechos, ya que temían ser víctimas de una emboscada en el trayecto.En el comunicado dirigido a los tres niveles de gobierno y corporaciones de seguridad, los Pueblos Unidos reprocharon que desde meses pasados cuando las poblaciones de Inscuinatoyac, Rincón de Alcaparroza y Agua Hernández han sido atacadas la respuesta ha sido lenta.Sin embargo ayer que otras localidades también fueron agredidas, tardaron escasamente media hora para enviar unidades aéreas, convoys por tierra y ambulancias.Y es que el día de ayer, desde la mañana las localidades de El Fresno y de Jaleaca Catalán, estuvieron bajo ataque por un grupo delincuencial que lanzaron artefactos explosivos desde dronesz que dejaron cuatro personas heridas.Acusaron a las autoridades estatales de estar encubriendo las acciones del grupo delictivo «Los Tlacos», quienes en días pasados han atacado las localidades de la parte baja de la sierra.
De continuar la indolencia gubernamental, se verán obligados a tomar otras acciones «contundentes y radicales, porque hemos visto que no nos protegen, sino que protegen a quienes nos hacen daño».
