Se pronuncia contra intento de cierre por el gobierno federal, que ha requerido el transmisor

Texto Bernardo Torres Morales

Chilpancingo, 22 de enero de 2026.- La Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero (CETEG) manifestó su solidaridad con Radio Universidad (XE-UAG), ante la ofensiva impulsada desde instancias federales que buscan despojarla de su transmisor.

Ante la exigencia hecha por representantes del Instituto Federal de Telecomunicaciones, a través de la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones, que otorga un plazo de diez días al director Sergio Ocampo Arista, para entregar el transmisor y trasladarlo incluso a la Ciudad de México, la CETEG señala que esto constituye un acto evidente de cerrar la estación por la vía de la coerción jurídica.

El director de la radio advirtió que este requerimiento apunta directamente contra él y contra la continuidad de la radio, lo que revela un mensaje intimidatorio dirigido a quienes sostienen una línea editorial crítica y comprometida con las luchas sociales. Insistió que la advertencia de recurrir a la Fiscalía General de la República, así como el antecedente de visitas previas acompañadas por elementos de la Guardia Nacional, confirman que no estamos ante simples requerimientos, sino frente a una estrategia de presión escalonada, donde el aparato del Estado se despliega para asfixiar un medio incómodo, utilizando la fuerza simbólica y material de sus instituciones.

La CETEG recordó que Radio Universidad ha sido, durante más de cuarenta años, un instrumento del pueblo, una trinchera desde la cual se ha dado voz, cobertura y acompañamiento permanente a los movimientos sociales, al magisterio democrático, a las comunidades campesinas, a los pueblos originarios y a todos los sectores excluidos de los grandes circuitos mediáticos. Ante esa función histórica es precisamente la razón por la cual hoy se intenta desmontar sus condiciones materiales de existencia, dijo.

Abundó que las acciones contra XE-UAG no es producto de interpretaciones de la normatividad, sino parte de un proceso continuo de control ideológico, mediante el cual el Estado busca regular la palabra pública, administrar la crítica y delimitar los márgenes de lo que puede decirse sin incomodar al poder, Cuando una radio popular cumple su papel de denunciar, organizar y concientizar, se convierte en objetivo político.

Le resulta particularmente grave el silencio prolongado de la rectoría de la Universidad Autónoma de Guerrero, que hasta ahora no ha asumido una defensa firme, pública y decidida de Radio Universidad. En este contexto, acusó que la omisión institucional no es neutral, sino que contribuye a normalizar el avance del poder contra un espacio que históricamente ha vinculado a la universidad con el pueblo. Una universidad pública que no defiende sus medios críticos renuncia a su carácter social y se subordina a la lógica del control.

Adelantaron que desde la CETEG defenderán el derecho público a la información y exigen al gobierno federal cese de inmediato cualquier intento de desmantelar a la Radio Universidad.

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